Makito y yo en el estudio, septiembre de 2018

Nací en la ciudad de Guadalajara, Jalisco, México en 1980.

 

Soy una ferviente amante del arte y le dedico mi vida desde hace unos 20 años.

Uno de mis recuerdos más antiguos me remite a la fascinación de tener una crayola entre las manos y darme cuenta de que desprendía color sobre el papel ¡como por arte de magia!. Creo que tendría unos 4 años en ese entonces. Después, durante la educación escolar, mis tareas favoritas eran aquellas que implicaban la creatividad y el dibujo.

Fui lo suficientemente afortunada como para encontrar mi camino a muy temprana edad, y es que, a mis 11 años mi familia me inscribió a una secundaria muy misteriosa, pues no se parecía nada a las escuelas "normales". Era una casa antigua de la colonia Americana, y contaba con una enorme escalera de caracol, una alberca seca y salones muy extraños. Al ser la Escuela más cercana a nuestra casa, mis padres me inscribieron a ella. Se llamaba CEDART J.C. Orozco y era una Secundaria en Artes avalada por la SEP y el INBA.

El CEDART cambió el rumbo de mi vida para siempre, pues recibí clases de diferentes disciplinas artísticas como: Artes Plásticas, Solfeo, Música, Teatro, Danza Folclórica y Clásica, así como canto y guitarra.

¡¿Pero qué es todo esto?! solía preguntarme. ¡Nadie me había hablado acerca del arte! y yo... yo simplemente me enamoré de él.

Desde entonces desee dedicarme de lleno a ello, no sin bastantes obstáculos de por medio. Durante un tiempo difícil, mi único contacto con la Pintura y el Dibujo fue a través de diversos cursos sueltos en el Instituto Cultural Cabañas.

Fue sólo a partir del año 2000 que pude tomar las riendas de mi vida y comenzar a dedicarme  profesionalmente a las Artes Visuales.

 

Para mi la pintura no es un hobbie, sino una forma de vida, una forma de expresión poderosa, un refugio de esperanza y mi mejor amiga. Siempre me ha resultado tan mágica...

 

En mis inicios, sobre el año 2000, me vi haciendo grabado en linóleo a manera de auto-educación en la rama de la Estampa. Escogía personajes al azar en todo mi entorno y los volví mi mayor motivo de inspiración. Por aquellos años yo circulaba mucho por el Centro de mi Ciudad y tomaba inspiración del mismísimo pueblo. De ahí surgió la serie "La Gente de aquí y de allá" que tuvo una aceptación tal entre el público y los colegas, que yo misma no llegué a imaginar. Parece que el Linóleo y yo nos llevábamos de maravilla... y debo decir que aún me sigue fascinando.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mucho sudor y poca paga 2001

Serie LA GENTE DE AQUÍ Y DE ALLÁ

 

Después me dí a la tarea de continuar con mi formación y aprender diversas técnicas tanto de Pintura como de Dibujo y Estampa. Estudié la Licenciatura en Artes Visuales con orientación en Pintura en la Universidad de Guadalajara. Siempre me ha gustado aprender así que yo me busqué mis propios maestros. Estaba convencida de que la Escuela de Artes Plásticas no me daría todo lo que yo estaba buscando. Fue así que terminé tomando clases en los estudios de maestros como José Luis Malo, Gustavo Alvarado, Enrique Ruiz Rojo, Alejandro Camacho y Héctor Javier Ramírez. De cada uno de ellos he aprendido muchísimo y les agradezco con el alma que me hayan compartido sus conocimientos. Yo continúo con esa cadena de ayuda en el presente formando nuevos pintores que se acercan a mí y a los que les veo potencial. Otras formas de aprendizaje han venido a través de libros clave como El camino del artista de Julia Cameron y de mis numerosos viajes por el mundo. (Si he de confesar algo importante en esta biografía, he de decir que mi pasión por viajar rebasa a mi pasión por pintar).

Muchas personas me han preguntado cuál es mi estilo y yo respondo que me parece algo peligroso "tener un estilo", pues a mi parecer se corre el riesgo de "estancarse" en una temática, corriente o técnica. Para mí es mucho más apetecible mantenerme en una búsqueda constante de nuevas formas de utilizar los materiales y de ir narrando mis intereses del momento.

A través de los años he notado un especial interés hacia algo que yo denomino el Realismo mágico y que describo como la capacidad de crear una historia en el cuadro que pueda convencer al espectador de ser real, pero que en realidad es imposible. Y que, además, resulte mágica. Es decir, el lienzo y la pintura me dan la libertad suficiente como para crear nuevos mundos, nuevas historias basadas generalmente en mis vivencias. A veces lo hago de una manera muy sutil. Es muy raro que pinte algo sólo por pintar o porque "se ve bonito", generalmente hay toda una historia alrededor de la imagen. Como ejemplo pondré al final de este texto la explicación de uno de mis cuadros. 

A la fecha tengo en mi haber 13 exposiciones individuales y he participado en más de 40 colectivas.

Tengo el honor de que mi obra forme parte de las colecciones permanentes de los siguientes museos:

-Museo Nacional del Tequila (Tequila, Jalisco)

-Pinacoteca Alfonso Michel (Colima, Colima)

-National Museum of Mexican Art (Chicago, Illinois, USA).

 

El arte me ha llevado a descubrir la belleza de la vida, lo trascendente de cada experiencia. Me ha permitido crecer como persona, experimentar y expresar mil sentimientos y tratar de dejar huella en el mundo a través de lo que hago... Pero sobretodo ME HA VUELTO, SIN DUDA, UNA MEJOR PERSONA...

MÚSICA NATURAL

Óleo/hoja de oro y plata/lienzo

2012

Explicación del cuadro:

 

¿Qué hay, -pregunto yo- más hermoso que la naturaleza?

Cuando nos sumergimos en ella tenemos una sensación de conexión con algo supremo, un poderoso sentimiento de pertenencia a un plan divino. La gran mayoría de los sonidos de la naturaleza están llenos de armonía. Piensa si no en el canto de los pájaros, el fluir del agua entre las piedras de un río o las olas del mar...

En este cuadro represento a 7 seres divinos que, al pedalear su bicicleta, van creando con su movimiento los sonidos de la naturaleza. Una música que nos envuelve. En el primer plano vemos a este personaje ¿acaso hada, acaso ángel? soplando su raro instrumento -parte de viento, parte de cuerdas- mientras pedalea vigorosamente su bicicleta. Una bicicleta que, por cierto, tiene alas. En mi historia, esa bicicleta puede volar.

La siguiente bicicleta tiene que ver con los sonidos del mar. El ser etéreo que la conduce sopla un instrumento de viento que tiene forma de pez globo, la estructura de la bici es de coral y la cadena es un banco de peces rojos que le dan el movimiento.

Hacia el fondo vemos sendas bicicletas con figuras de animales tales como: un pato, un perro, un gato, un caballo y un delfín.

Todos los personajes parecen estar en una especie de ritual, como movidos por hilos invisibles. Dignos, completos, vitales, llenos de amor por la vida. Tan felices como cualquiera de nosotros sobre la hierba fresca llena de flores.

En mi mente puedo escuchar lo que sucede en esa escena, el conjunto de todos estos sonidos vibrando en armonía. 

Una noche misteriosa de luna negra...

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